Aquí estoy de nuevo mis queridos contactos y lectores para traeros otras de mis experiencias como escort independiente. Hace unos días os contaba la experiencia de mi encuentro pasional con Luis. El protagonista de la experiencia de hoy es Jorge, un contacto regular que quería probar uno de mis servicios que aún no había probado.

La propuesta de mi contacto

Jorge es un contacto habitual que ha cumplido varias de sus fantasías conmigo, es un hombre de mediana edad al que, según él, le cuesta entablar relaciones amorosas con las chicas (aunque a mi me parece un hombre muy atractivo). Por eso, esta vez quería probar una fantasía algo diferente a las habituales.

Como ya nos conocemos, nos pusimos de acuerdo rápidamente y Jorge decidió pasarse esa misma tarde por mi apartamento. Se lo veía emocionado y con muchas ganas de verme. Yo por mi parte, sentía curiosidad por saber más de su propuesta, ya sabéis que me encanta hacer realidad vuestras fantasías más calientes.

Como se lo que más le pone a Jorge me preparé para la ocasión: una mini falda negra estrecha acompañada de un top corto transparente que insinuaba la forma de mis pezones. Cuando estuve preparada esperé hasta que sonó el timbre de la puerta del apartamento y acudí a su encuentro. En la puerta estaba él, con una sonrisa en la cara, sonreí también al ver su expresión, le di dos besos y pasamos adentro juntos.

Nos sentamos y mi contacto empezó a hablar de su propuesta: quería que simulará ser su novia, había leído sobre mi servicio GFE Girlfriend Experiencie y tenía mucha curiosidad por saber en que consistía. Lo que sí tenía claro era que conmigo se pondría a mil.

La novia ideal

Al entrar Jorge yo ya estaba en el papel, por lo que me dirigía a él de una manera cariñosa pero sin dejar de ser juguetona e insinuarme. Podía ver en su expresión que le estaba gustando mi actitud de novia perfecta.

Le ofrecí algo para tomar a lo que él contestó afirmativamente, me levanté y contoneandome empecé a preparar su cóctel, mientras él me miraba con ansias por tomarme.

Jorge no tardó en reaccionar, al verme me dijo que se moría de ganas de besarme, a lo que no contesté y directamente dirigí mi mirada a sus labios y me acerqué poco a poco. Podía ver como se iba a excitando más y más. Tras unos cuantos besos húmedos llenos de pasión, recorrió mi cuerpo con lamidas y caricias hasta llegar a mis muslos, yo rodeaba su cuerpo con mis piernas desnudas y lo iba tocando.

Seguimos jugando un rato más hasta que no aguantamos más y acabamos desnudos en la cama, ardiendo en ganas de tener una noche de sexo desenfrenado. Transcurrieron las horas sin apenas darnos cuenta, ya casi era de día cuando decidimos que no podías aguantar el ritmo. Nos vestimos, le ofrecí un refresco para reponer fuerzas y a al rato Jorge se despidió de mi.. “Hasta la próxima guapa” Me dijo desde la puerta, a lo que yo le conteste con una sonrisa picarona “Lo estoy deseando”.

Y tu ¿tienes alguna fantasía secreta que te gustaría cumplir? Contacta conmigo si quieres que juntos la hagamos realidad.