En las experiencias como escort independiente que os voy contando en este blog, os hablo sobre mis encuentros con hombres pero en esta ocasión os hablaré de una experiencia en un trío. Por lo general, las experiencias con las que me encuentro se limitan a un contacto individual. Pero en este caso fue en la compañía de una pareja. En este caso en particular, no fue la pareja la que contactó conmigo directamente, sino que la propuesta me llegó por un amigo que teníamos en común.

Este amigo en común, sabiendo con la profesionalidad que trato a mis clientes, contacto conmigo por teléfono y me comentó la situación de la pareja amiga en cuestión. Me comentó que unos amigos estaban pasando por una crisis de pareja y que el mayor problema estaba en que las cosas en la intimidad ya no funcionaban como antes. También me comentó que la pareja era joven, tenían una mentalidad abierta y que un noche, salió mi nombre como posible solución para su problema.

Como no podía ser de otra manera, me sentí halagada y empecé a investigar por qué podría ser yo una ayuda para su situación. Mi amigo en común con la pareja, me explico que creía que mi experiencia en el terreno de lo sexual y mis años siendo acompañante, podría serles de gran ayuda.

Le dije a mi amigo que les entregara mis datos de contacto para que pudieran llamarme y así concretar un poco más. Fue pasando el tiempo y no supe nada más del tema, cuando un día mientras estaba cenando me sonó el teléfono.

Para proteger a la identidad de la pareja no utilizaré sus nombres reales y los llamaré por seudónimos.

“Hola, soy Carla, tenemos un amigo en común que nos ha hablado muy bien de ti”, al principio me pilló desprevenida, pero al momento recordé del caso de la pareja que me había contado mi amigo. Me explicó que Luís y ella estaban pasando un mal momento, me estuvo hablando un buen rato sobre su relación. Carla era muy activa en lo sexual y sentía que últimamente sus relaciones sexuales se estaban estancando, quizás por la monotonía que se había establecido en su relación.

Un juego de tres

Decidimos quedar los tres para conocernos mejor en mi apartamento en el centro de Barcelona donde enseguida sentí que congeniamos, Luis y Carla eran una pareja divertía aunque se los veía nerviosos, algo totalmente normal en una primera cita con una escort independiente. Aún así, podías notar que aún estaban enamorados, esa fue una motivación importante para darlo todo de mí y esforzarme en ayudarlos con su problema.

Tomamos una copa mientras hablamos de forma desinhibida sobre cómo mejorar sus relaciones en la cama. Les expliqué algunos trucos y maneras de afrontar el sexo con el fin de que la pasión volviese a su relación. A medida que pasaba los minutos, las copas y los temas de conversación, en un momento Carla me dijo: “Entonces ¿pasamos a la práctica?” Debo reconocer que me sorprendió que lo propusiera ella, más tarde supe que Carla era bisexual y quería que no solo jugase con Luís, sino también con ella.

Nos terminamos las copas y nos fuimos a la cama para hacer el encuentro real y de repente, Carla comenzó a besarme el cuello y a tocarme delicadamente mis pechos, ela estaba muy receptiva y supongo que también le encantó la idea de poder tener contacto con otra mujer.

Los tres nos fuimos desnudando mientras jugábamos y nos acariciábamos ardientes en pasión, Carla me pidió que me centrara en Luís, mientras ella nos miraba y se iba excitando más y más. Después continuamos nosotras dos y así estuvimos durante horas. Yo les proponía cosas para que ellos dos se acariciasen, se masajeen y disfruten el uno del otro.

Después de esa noche excitante nos hemos vuelto a ver y sé de primera mano que su relación va mejor que nunca. Saber eso me ha hecho profundamente feliz ya que ayudar a las personas a mejorar su vida es parte de mi trabajo como acompañante y es una de las cosas que más me enorgullecen de mi profesión.